Perspectivas

O ya estoy sufriendo los males de la tercera edad, o el cambio climático sí ya está muy cabrón (bueno, sí lo está, de eso no hay duda), o estoy muy sensible, o todo junto; pero ya todos los días que he ido al df en estos últimos dos meses he sentido un frío medio cabrón, lo que nunca en el defe.

Y como se supone que nunca hace frío en el defe, y menos un frío perrísimo como el que hace aquí en el pueblo, pues siempre me voy al bien primaveral, si acaso con un suetercito ligero, y sopas que en la tarde ya siento frío y no tengo más nada con que taparme, y mi garganta tan chafa que tengo, y toda mi colección de veinte mil bufandas que tengo guardaditas en mi closet pueblerino, y entonces ya van un chingo de veces que al otro día se me cierra la garganta, y entonces aplico el remedio prohibido de automedicarme, y entonces después de dos días de que sí y de que no me enfermo, y siempre no me enfermo, pero tengo que dejar de hacer ejercicio, y abrigarme como si estuviera en Alaska, y comer sopitas y sentirme más de la chingada por mugre debilucha. Y al tercer o cuarto día ya me siento bien, y al quinto vuelvo a ir al defe y la misma cantaleta: se me vuelve a olvidar llevarme chamarra y bufando y/o rebozo y siempre es la miiiiiisma historia.

Y hoy, pues otra vez con la garganta cerradísima, no puedo ni respirar, me duele horrible cuando trago saliva, pero parece que otra vez no me voy a enfermar, pero mientras no podré hacer ejercicio nuevamente, y entonces me siento cerdísima y me doy una hueva impresionante por cómo funciona mi pobre cerebrito, si de verdad me conocieras.

Y luego últimamente me ha pegado la crisis horriblemente, (“mente” y “mente”) y ya estaba yo como todos mis compañeritos muertosdehambre contando los días y las horas y los minutos para la quincena, y que llega la quincena en CEROS!!!!! Y la pendeja de la administradora-contadora-celadora-cara de perro que me dice con su cara de pendeja (sí, pendeja mil veces) : “no, pus con la novedad que te descontaron todos los días que te fuiste de vacaciones”.

O SEA NO MAMESSSSSSSS!!!!!  De veras que aquí tu capacidad de asombro se abre así ilimitadamente. A ver pendeja, pero para eso yo meto mi oficio de vacaciones pinche mil días antes, para que pase por las mil instancias que debe de pasar, para que lo firmen y lo autoricen desde el puto gobernador hasta el puto perro que se orina en las llantas de mi coche afuera del trabajo y la señora de los dulces y entonces ya cuando el oficio peregrinó por todas las instancias habidas y por haber, termina en las oficinas donde pagan para que no me llegue ningún puto descuento.

Además, pendeja, explícame tú cómo me pueden descontar veinte días por supuestas faltas, cuando se supone que no puedes faltar así nomás, y que si lo haces, al tercer día consecutivo ya quedas automáticamente despedido. O SEA PIENSAAAAA PENDEJA, Y CONTÉSTAME. Y luego: “no pero con la novedad que hasta le debes a quiensea que te haya descontado, (uno se imagina así una puta oficina en el fondo de la tierra donde reciben nuestras checadas de entrada y salida y donde entes así indefinibles deciden cuánto te descuentan), porque tu quincena no dio para tanto descuento, así que todavía te van a seguir descontando para la otra quincena o para el aguinaldo o ve tú a saber”.

O SEA NO MAMESSSSSSSS!!!!!! A ver, respira hondo y profundo y cuenta hasta mil. Esto no puede estar pasándome, estoy mal de mi garganta, por el amor de los dioses, y cuando estoy mal de mi garganta no funciono, punto. Y me siento muy débil y desprotegida y vulnerable y quisiera estar en mi camita y me acuerdo que de niña siempre que me enfermaba de la maldita garganta (o sea todo el tiempo) nadie me cuidaba y estaba más sola que nunca y quiero llorar. Y luego, neta que ya estaba subsistiendo a base de moneditas y estaba esperando cual vil mortal la mugre quincena y NO MAMES, ¿por qué, dioses, por queeeeeeeé?

Y la pendeja: “no, pero deja hago  llamadas para ver qué onda y te lo tienen que regresar y…” PUES SÍ, PENDEJA, ÉSE ES TU TRABAJO ASÍ QUE APLÍCATE.  Y llama y reclama enfrente de mí para que yo vea que está realmente preocupada y cuelga y con la novedad de que nadie sabe nadie supo quién se equivocó, y que ahora procede hacer pinchemil oficios para que enmenden el error, y con la novedad de que el proceso de reembolso tarda tanto que, si todo sale bien, si mis plegarias son escuchadas, veré  mi dinero por ‘ai de enero, febrero o marzo. SÍ, SEÑOR, MARZO!!!!!!!!!!!!

Pero  no olvidar la pequeña frase: si todo sale bien, si los pinchemil oficios pasan por las mil instancias que deben de pasar.

O SEA NO MAMES!!!!!!!!!!!!!!!

Y ahora, me destrozaré los dedos de aquí hasta marzo, a veeeeeeer si de verdad me llega mi puto dinero. Y es que eso es lo peor de todo, deja tú que me hayan descontado, total. Deja tú que “es que sí te lo devuelven”, total. Deja tú que se tarden veinte meses, total. El daño ya está hecho porque fue un madrazo para yo y mis nervios, la gastritis y la colitis otra vez, y de aquí a que me lo devuelvan no dormiré en paz, independientemente de que sea o no una fortuna.

Pero lo peor, es que hace un momento me visitó una chica que dejé de ver hace tres años.  Linda. Humilde, económicamente. Estaba estudiando su carrera, ya terminó. Simpática, sencilla, siempre está sonriendo (ay, enséñame a sonreír).

Y que me cuenta… y que me cuenta que a sus dos hermanos, más jóvenes que ella, en estos dos años, les dio insuficiencia renal. Primero habían operado a su mamá. Después a un hermano la insuficiencia, después, su otra hermana. El hermano está deshauciado. Le ofrecieron un riñón, pero él no lo quiso porque no le garantizaban nada. Y yo queriendo preguntarle cómo es que no lo quiso, cómo es que aceptó la sentencia de muerte así nomás, cómo es que no intentó, cómo es que no luchó por vivir, cómo es que puede vivir ahora, esperando. ¿Cómo puedes vivir con el plazo establecido?????? Yo lucharía, yo intentaría, yo ME NEGARÍA A ACEPTARLO, como siempre, me negaría a aceptar lo venidero. Digo, todos vamos a morir y yo puedo morir mañana mismo, pero la gran diferencia está en SABER cuánto te queda. Y me muero por preguntar todo eso pero claro que no lo hago. A la hermana le trasplantaron un riñón, pero tiene que ir al defe todo el tiempo para tratamiento y medicinas, y si bien le va, el riñón le durará diez años. Y ella, mi amiga, feliz como siempre, dice “fue horrible, no sabes lo que pasamos” pero ahora sigue sonriendo. Y yo “no mames, y siguió estudiando y trabajando y soportando”.

Y me dice con toda la sencillez y sabiduría y aceptación del mundo: “es que hay que salir adelante”. Esa pinche frasesita tan manoseada pero mira, qué justa ocasión para usarla en su justa expresión. Y yo, ojalá que nunca sepa lo que significa vivir esa frase. ¿Ya ves? ya estoy pensando pura estupidez, porque me siento más mosca y más mosca y no atino.

O sea, ahora resulta que después de contarme lo que le pasa, hasta va a terminar consolándome a mí.

Y yo como siempre, sin saber qué decir. O sea, ¿es que qué puede decirse en estos casos? Pedir disculpas e irte a esconder debajo de una piedra.

Yo nunca he estado en un hospital como paciente. Y de visita, sólo he ido cuando a mi papá le quitaron la vesícula, nada del otro mundo, pero sí que recuerdo que  es algo horrible horrible rozarte con la enfermedad y el dolor ajenos. Nunca me he roto un hueso. Creo que ni a cicatrices llego.

Y sin embargo, me odio porque soy un manojo de nervios. Nací con los nervios destrozados y de ahí en picada. Me atormentan muchas cosas, como:

– El cambio climático

– Los perros callejeros, quisiera adoptarlos a todos.

-La pobreza mundial

– La paz mundial.

– Que se va a acabar el agua

-La sobrepoblación

– “Que ya nadie lee”! horror!

– Que ya nada es como antes

– Los niños violados

– Las muertas de Juárez y de todos lados

– La violencia del narco (¡el niño sicario, por los dioses!!!)

– Y así puedo seguirle

¿Ya ves qué chafa????????? O sea, ¿eso quéeeeeeeee? Es como decir nada, NADA!!!! Es como nunca haber leído cualquier puto libro de historia elemental. Es como decir: mi preocupación del día es si hago del baño en el trabajo o si puedo esperarme a llegar a mi casa. Hazme el puto favor!!!!!

¿A poco no es lo mismo?!!!!!!!!!!!!!

 

Sí, definitivamente, a mi amiga debí pedirle disculpas y acto seguido irme a esconder bajo una piedra.

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3 respuestas a Perspectivas

  1. Ross dijo:

    Que mal plan con lo de tu nómina, que igual y ya te la habías gastado y nada. Que horror.
    Y lo de la chica, eso siempre va a pasar. Siempre va a haber alguién que esté peor y mejor que tu. Creo que eso ya lo aprendió ella.

  2. Meg Dorph dijo:

    Hello.This article was extremely remarkable, especially since I was browsing for thoughts on this subject last week.

  3. Leann Lathon dijo:

    Great blog! I am loving it!! Will come back again. I am taking your feeds also

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