Es como ver bailar a Fred Astaire, parece tan fácil…

Iba a escribir un post con dedicatoria, de hecho casi lo terminé y me gustó cómo quedó, pero no quise publicarlo.

No sé, de esas cosas que piensas ¿y como para qué?

En el no post había una no foto muy bonita donde le doy un beso a Fulanito reflejando todo mi amor fraternal, hablaba de futbol (porque quiero estar a la moda con los temas de actualidá),  hablaba del juego, hablaba de ganar y/o perder, hablaba de fundaciones que rescatan perros torturados, hablaba de esposas de futbolistas con fundaciones para perros torturados, hablaba de una esposa de futbolista con fundaciones para perros torturados que es víctima de secuestro express, y que además de ser asaltada, es golpeada, torturada, violada por  toda una noche y acaba malherida. Y que, a pesar de eso, escribe brevemente que pasó por un momento muy difícil, pero agradece a dios estar viva, y que sólo busca aprender de sus perros a perdonar y recuperar el amor por la vida. Hablaba, también, de que los sobrevivientes de los campos de concentración coinciden en que es “mejor” o “preferible” haber sido víctima que victimario. Que la culpa que llevó a muchos al suicidio fue por haber sobrevivido. Que a lo mejor para sobrevivir tuvieron que dejar de ser víctimas y no pudieron con ello.

Sobrevivir

¿Qué significa sobrevivir?

Ponía también una cita de la última parte de Experiencia, de Martin Amis, donde describe su visita a Auschwitz.

Hablaba, en fin, de amor. De amor a la vida (sí, cuán cursi suena, pero en mi no post juro que no sonaba cursi)

De amor al amor

Y también hablaba del dolor de saber que nacimos para estar en la puta banca, pero el caso es saberlo. Y no está mal, nada mal.

Hablaba de que lo que sí está mal, pero que muy mal, es haber nacido para jugar y “ganar” y sólo porque no anotamos o creemos que no anotamos, perdimos. Y que porque creímos que perdimos ya no queremos jugar de nuevo. Y no sólo eso, sino que fingimos que jugamos.

Jugamos a que jugamos, cuando podemos jugar en serio y ganar la puta copa mundial, lo que sea que eso signifique.

Porque nadie sabe, y de todos modos no importa.

Y juegas a que juegas, y no puedes engañarte y en el fondo lo sabes y sufres.

Y le decía yo al monito en cuestión que ya se dejara de mamadas, que ya estuvo bueno. ¿Por qué perderse de lo mejor cuando naciste para jugar, maldita sea?

Y jurólo que en el no post no había mandatos, ni amonestaciones, ni “está bien” ni “está mal”.

Era un “no la chingues, fulanito”,  no es dolor, no es que perdiste, no es que ya no tengas alma, no es que sufras; es que estás vivo, maldita sea. Son mamadas eso de que sólo se ama una vez, son mamadas.

Ah, y hablaba de que en cualquier juego hay ligas o categorías o divisiones. Y para jugar como se debe hay que hacerlo en nuestra correspondiente categoría ( y nada que ver con edad ni tamaño, sino ca te go rí a). Así que ya déjate de mamadas.

Y acababa reconociendo que total, yo, como cualquier mujer, no sé nada de futbol y, como cualquier mujer, me estaba metiendo en lo que no me importa.

Así que ¿como para qué?

En todo caso, el no post lograba reflejar lo mucho que Fulanito me conmovió en los pocos instantes que se dejó ver, en los pocos instantes en que dejó el personaje, y entonces pude ver el motor del personaje, y entonces se me estrujó el corazón, y aun ahora que lo recuerdo se me hace un nudo en la garganta.

Fue un reflejo, tal vez a causa del alcohol, tal vez un respiro y bajar la guardia, tal vez fue el comentario que le dijeron y que no debieron haber dicho porque él hizo como que no existió pero su mirada lo traicionó por un instante y entonces comprendí. Y me dolió mucho.

Pero mucho.

De verdad.

Y como yo sí soy tímida (no mamen, ahora resulta que todos son tímidos y antisociales e introvertidos, cuando son el alma de la fiesta, no mamen) pues lo que no puedo decir en vivo y en directo tengo que venir a decirlo en mi blog en un no post no dedicado.

Porque a mí también me gusta ganar las competencias. Porque todo es una competencia. Y porque se trata sólo de ganar ¿qué? Pues quién sabe, pero ganar a costa de lo que sea, ¿no?

Y en este sí post, le mando otro besote a Fulanito, con todo mi amor.

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