Haciendo música

El del bajo era el Lobito.

Espero que ya esté bien. Al menos se ve mejor que cuando estaba en la escuela, donde yo siempre le sonreía cada vez que lo miraba, a pesar de que él me devolvía una sonrisa de conmiseración como diciendo “esta pobre está muerta de amor por mí”. Pero no me importaba, además de  que era comprensible su lástima, porque yo ni le hablaba y ahí estaba como loca sonriéndole. Además, quizá tenía razón. De alguna forma lo amaba. Amaba lo que quería ver en él. Amaba su sufrimiento. Su locura, su pérdida, su dolor, su tontería, su mirada perdida.

Me dio gusto verlo.

Tocando y cantando con toda la alegría del mundo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sabandija & the city y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s