De hadas y otros demonios

El bosque me da miedo.

Prefiero la ciudad al bosque, lo confieso. A diez minutos de donde vivo, hay bosque enorme, todavía conservado (no por mucho), con turistas, pero sin llegar a hordas. Como yo he ido ahí desde niña, antes de vivir en el pueblo, podría conocer además lugares donde huir de las masas, solitarios, para pasear, explorar, comer. Podría, pero no me interesa.

Porque a la menor provocación, prefiero ir al defe.  De hecho, en los años que llevo aquí, he ido al bosque como diez veces apenas, y más de la mitad de ellas a iniciativa de mi campirano padre (ash  bueeeno, lo tengo que llevar porque ya no maneja y ahora yo estoy para complacerlo en lo que pueda, y ser condescendiente con él, y sonreírle de lejos, y mirarlo a la distancia con amor infinito, y prepararme (llevo haciéndolo toda la vida, pero ahora está más cerca) para lo que vendrá (apuesto a que la vida no nos traicionará, apuesto a que será como debe ser) y reconocerme en él aunque seamos muy distintos porque somos iguales).

Prefiero la desmesura, la sofisticación=la corrupción.  El bosque no me invita a nada, no me exige, no me confunde, no me sorprende ni me conmueve. En cambio sí me despierta miedos primitivos. El eco de las voces, gritos y risas lejanas me eriza la piel. Me acuerdo de El manantial de la doncella; Silencio en el lago, Caperucita Roja, Hansel y Gretel.

La ciudad, en cambio, me confronta. Me gusta lo humano, lo que hemos construido,, o destruido. Que no sea fácil decir si es bueno o malo o mejor o peor.

Que te obligue a interpretar.

Amo la naturaleza, los animalitos del bosque, los árboles, pero de lejitos, ahi que oxigenen el planeta. Pero de estar, lo mío es la ciudá monstruo. De los árboles, prefiero el papel en los libros. De escuchar a los pajaritos, prefiero escuchar las ideas de mis antepasados, la complejidad de los espíritus.

Y eso me recuerda que antes que ir a Europa, prefiero ir a Nueva Orleans (en carnaval) y a Nueva York.

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5 respuestas a De hadas y otros demonios

  1. herr Boigen dijo:

    El bosque está muy hondamente enclavado en la cultura alemana y lleno de mitos. A mí también me da miedo :/

  2. Lear dijo:

    Yo también me confieso un habitante y un necesitado de la ciudad. Por acá eso me desespera de vez en cuando, aunque lo que siempre ayuda es tener NYC a tres horas y media si no hay tráfico. Me gusta de las ciudades su ritmo acelerado, supongo que uno se vuelve adicto sin saberlo luego de vivir en una cloaca como el de efe durante tanto tiempo. Y, cloaca y todo, se extraña un poco de ese caos. Lo que sí es que, hablando de las Europas, Berlín no tiene madre, por ejemplo, y le compite a niuyor en un mano a mano…

  3. Becca dijo:

    Boigen: tenkius por darte una vuelta. Y qué bien que aprecias el arte de las fotos que subí, jajaja. Y sí, el bosque alemán está muy denso.
    Lear: te odio todavía más por vivir a casi cuatro horas de ny. Y empezaré a comprar billetes de lotería y melate, pa que me alcanze para ir a berlín y alrededores. Y Egipto, India, Japón, y ay no quiero despertar…

  4. @Guapologa dijo:

    Hay que ir a Europa. Y a Nuevo Orleans y a Nueva York. Y hasta donde te lleve el corazón, aunque para eso haya que atravesar bosques.

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