Hoy no fue mi día (en pretérito porque ojalá que esto sea todo)

Pues continuando con temas nuevos, originales y nunca vistos en este blog: me enfermé ooootra vez. Aunque no de la gripa, sino de la barriga.

Pero comienzo desde el principio. Ayer recibí una petición en mi trabajo  a la cual no-pude-negarme (cómo me odio, ¿cuándo aprenderé a decir “no”?, pero es que casi nunca puedo!). Como tengo coche: “un favor, es que acá mi superior me dijo que si no podías ir mañana por tamales y atole ahí por tu casa. Podrías venir, regresar y traerlos; o yo mejor sugerí que los trajeras desde la mañana”. No pues me agarraron en curva, no supe decir que no (y chéquense las opciones: era opción uno fea y opción dos culera). A continuación: “ay, y otro favor, que si los puedes pagar tú porque no tenemos dinero ahora, y mañana te pagamos”. Aclaro que no es novedad su situación monetaria, y que ya me resigné a que “mañana” puede tener mil interpretaciones. “Ah, y otra cosa, tu cooperación es de tanto; Ah, y te convendría ir hor por el pan porque mañana temprano puede que no haya”. Yo: “pues también en la panadería de por mi casa, ¿no?”. Adivinen (y yo ya dirigiéndome a las multitudes, ¿no? como si de veras) su respuesta: “ay, no, mejor en Aurrerá PORQUE AHÍ CUESTAN A PESO”.

O sea nonononono, me cae que mejor me muero de la risa. Limosneros y con veinte mil garrotes. Todavía que iba a gastar tiempo, dinero, esfuerzo, gasolina, etc, en vez de que me eximan, no me salvo de la fabulosa cooperación para su reunión pinche. Lo único que pude alegar o más bien rogar encarecidamente es que de verdad me pagaran, (porque así he visto desaparecer mi dinero ya varias veces). “Sí, sí, si no, te pago yo”. Ok.

Les recuerdo que desde no-sé-cuándo está lloviendo sin parar, horrible, un frío de la fregada. Pues ahí me tienen anoche, con la pinche lluvia y el frío a más no poder, yendo en chinga a Aurrerá, que además odio odio odio odio esa maldita tienda porque aquí en el pueblo todomundo va allí, los pasillos llenos, el estacionamiento atascado, pagar boletito, colísimas en las cajas, en fin. “A ver si con esto aprendes de una puta vez, pero no. Ay bueno, cachetada de guante blanco, me voy ir al cielo, pobres, en fin, yo hablando con mi cerebro tipo Homero”.

Hoy en la mañana, levántate más temprano, la pobre Ratita yendo a buscar los tamales, que no se pusieron por la puta lluvia, pues entonces ahí va la pobre hasta quién sabe dónde a conseguirlos. Ah, y él fue a buscarlos porque yo me levanté ya sintiéndome terrible del estómago, cuerpo cortado; pero claro, me dije: no puedo faltar porque de mí depende la grandiosa fiesta, qué horror quedarles mal, nonono.

La lluvia a todo lo que daba, cuando llegué al trabajo, tres vueltas del coche al edificio para acarrear las cosas toda mojada. Y que entro y adivinen qué: “te anduvimos localizando ayer para avisarte que siempre no, se canceló”. No, no no no, quise morirme, así de por qué me pasa esto a mí, qué de plano soy una sabandija muy despreciable o qué pex.

Pues ya ni modo de regresarme a mi casita después de tanto viacrucis y encima de todo que me descontaran el día, me quedé estoicamente retorciéndome de dolor hasta la hora de salida, con la esperanza de llegar a mi casita y no salir de la cama. Pero antes, varios compañeritos que me dicen: “no, pues ve con fulanita (otra compañerita) que ella sabe sobar para curar el empacho (¿?), ayer sobó a la hija de x, que no se qué”. Pues ya en la desesperación y obnubilación totales, pues que voy y… ay no  pobre de mí: “nooo, yo no sé, además necesitaría una pomada especial porque así no te va a servir. Comprátela hoy y mañana o pasado te curo”. O sea aparte de todo, bateada, humillada, despreciada… y la lluvia y…

Y apenas voy por la mitad, porque regreso a mi casita y se me acaba el crédito del cel. Voy a comprar tarjeta y busco mis carteras y NADA! No mamen, me puse como loca porque siempre la cargo en la bolsa o en el coche. Volteé el coche de arriba a abajo y nada; revolví la casa entera y nada, mi bolsa vacía y yo no mames no mames no mames me las robaron en el trabajo porque dejé mi oficina sola con la bolsa ahí para irme a retorcer a otro lado y así ya les han robado a varios compañeritos. Horrible, duré más de dos horas buscando, sentía que me moría. No traía más de doscientos pesos, pero sí TODAS mis identificaciones, tarjetas, estados de cuenta, las dos carteras son de piel y de marca dos tres. Y yo moribunda y en la desesperación y tragedia, sin comer, cancelé las tarjetas.

De pronto una lucecita se medio ilumina en mi cerebrito ya con fiebre: ¿y si las dejé en la oficina? No podía esperar a mañana, así que voooooyyyy nuevamente al trabajo, el pueblo ya todo inundado, lluvia más fuerte, yo ya no daba una, “sólo falta que me accidente”. Pero pues con la certeza de que no iban a estar, ¿y qué hago, aviso a mis superiores, denuncio, o qué pex, y los pinches trámites para las identificaciones, nononon?. ¡Y que las encuentro escondidas!!!!!!!!!!!

Juro que no me acuerdo a qué horas las escondí, prueba de que sí estaba yo muy mal y febril, pero una de mis múltiples personalidades, antes de irme a retorcer a otro lado, decidió esconderlas (porque ahí es un robadero horrible).

Bueno, regreso al trabajo de Ratita para comunicarle que falsa alarma, “ay ya por fin me voy a mi camita”… Y NOOOOOOOO, la Ratita tiene mucho trabajo y tuve que quedarme a ayudarle!!!!!!!!!!!!!

Y pues rápidamente vine a desahogarme de mis desgracias.

Y ya me voy, a ver si ora sí puedo descansar y tirarme a la enfermedad con gusto.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sabandijaventuras y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Hoy no fue mi día (en pretérito porque ojalá que esto sea todo)

  1. @Guapologa dijo:

    Pobrecilla! Espero que te estés recuperando de tu panza y de tu coraje (seguro eso también colaboró al dolor de barriga…), y que tengas un fin de semana mucho más tranquilo.

    Mejórate, se te extraña en twitter 😉

  2. Lear dijo:

    Siento decirte esto, pero ya ni chingas… (caray, perdón por las confianzas, deja lo arreglo)

    ¿Pero quién te manda hacerles caso con los tamales?

  3. Becca dijo:

    Guápologa: ¡gracias!, eres mi hada madrina del twitter. Y a ti te voy a extrañar. Fotos fotos de lejos para que muera de envidia.

    Lear: prometo decir que no para la próxima, prometo decir que no para la próxima y así hasta llenar diez cuadernos. MIs culpas no tienen nada que ver con los inútiles que me rodean, mis culpas….y así hasta llenar otros diez cuadernos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s