Ya no me quieres…

Así me decía el luser últimamente.

Puta madre, cómo me cagaba oírlo. Nunca te he querido, imbécil, lo que pasa es que últimamente me da una pinche güeva poner mi cara de hipócrita y no tengo paciencia para tus pendejadas. Estoy harta de ser el bote de basura de tus fantasías que ni tú crees.

El caso del luser es un caso trágico. A ver si lo posteo en mil entregas. Da horror y compasión. Pero aquí no hay desmadres del destino, aquí es pura y llana pendejada del sujeto en cuestión.

“Yaaaa no me quieeeeres” no sé cuántas veces al día, cada que pasaba junto a él. “Peeero salúuuuudame. Peeeroooo abráaaaaazame….”  No pude, lo siento, guácala. Y luego su besote babeado en la mejilla, en cámara lenta con mi cabeza entre sus manos para evitar escapatoria, sintiendo sus asquerosas barbas. Entre mil motivos, porque apesta. A que no se bañó o a que no se bañó y se vació la botella de loción que te da el golpe.

Una vez con dos segundos de contacto en el saludo, me dejó toda mi ropa apestosa, fue horrible. Terminé con un dolor de cabeza y la garganta a punto de cerrarse por tremenda peste. ¿Cómo es posible tanta inconsciencia? ¿Y acaso ya tiene atrofiado el sentido del olfato, además del cerebro?

Después de muchos lloriqueos, ya no pude más. -No, es que la verdad no me gusta tu loción. Y eres un asco y no sé cómo puedes andar en este mundo y tus cuentos maravillosos y pobre de tu hija con un luser de padre muerto de hambre flojo deshonesto mentiroso y todos tienen la culpa menos tú pobre víctima y me das mucho miedo porque eres mi prójimo y me recuerdas que todos tenemos un luser dentro y podría terminar como tú nononoono gracias porque te veo y sé exactamente lo que no quisiera ser.

Ay ¿a poco no te gusta el perfume? ¿tú no usas? (en tonito como de, ay o sea no?). –No pues la verdad yo prefiero bañarme. Y a veces sí uso, procurando usar algo decente en cantidad, calidad y buen gusto, imbécil. Es que tengo sinusitis y además soy muy mamila para los olores (cierto).

-Qué bueno que lo dices, ya sabes que puedes decirme lo que quieras, yo te quiero mucho, eres una niña muy especial, inteligente, blablablablablalbblbalalalal, te aprecio te valoro y zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz, yo no me molesto, somos adultos zzzzzzzzzzzzzzzzzz.

Y ya no me saluda y pone su cara de a ver a qué horas se avienta del puente más cercano. Pero era eso o seguir aguantándome y enojarme conmigo misma.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sabandija y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Ya no me quieres…

  1. Ross dijo:

    Oh pero que asco, esque hay gentecita de esa rondando en la tierra, los que huelen feo porque huelen feo y no se bañan y los que huelen a loción barata uff, apestan y lo apestan a uno y dejan la habitación en la que se presenten apestando a su loción barata.

    Que alivio que ya no te habla, y si le sigue tratalo mas mal, yo ya he hecho eso y no me arrepiento porque luego la gente no entiende un sutil no me simpatizas, se lo tienes que decir textual…y ay veces que ni así.

  2. Becca dijo:

    Yo que pensé que había sido muy mala, joojo, y tú aconsejándome que lo trate peor, jojojoj, què buen consejo.
    Es que sí, Ross, ay cada especimen. Qué bien que no sea la única en sentir esos disgustos….
    Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s