Identidad y otros enigmas

Pues intercambié el título por el subtítulo del blog, así me gusta más (hasta qué horas lo voy descubriendo). No sé si tendrá consecuencias nefastas en las búsquedas de google (uy sí, como me buscan las multitudes), no creo, porque el dominio sigue igual, pero mis conocimientos tecnológicos no dan para más especulaciones.

Lo malo es que quedó más esquizofrénico de lo que ya estaba, ya no sé si soy Sabandija, Becca, quién es quién, quién escribe, quién responde los comentarios, quién es el destinatario del diario de Becca o ¿de Sabandija?, ¿cómo firmo mis comentarios en otros blogs?

Sabandija me facilita la escritura de este blog, cuyo invaluable, valioso y loable origen fue el de despotricar contra mis compañeritos, contra la taz guanabí perro parado, mis copueblerinos y, en fin, desahogar mi UNO POR CIENTO de lado oscuro, desagradable, amargoso, venenoso, en una palabra, sabandijesco. Necesitaba un lugar para vomitar, descargar mi bipolaridad esquizoide y después suspirar aliviada por haber dejado mi carga diaria, y poder continuar sin obstáculos con mi encantadora personalidad amo-a-la-humanidad-qué-feliz-soy-quiero-ser-mejor-cada-día.

Últimamente este blog ha perdido su toque sabandijesco, qué onda con malditos-los-odio-bola-de-pendejos-muertos-de-hambre-pobre-gorda-asquerosa. Y no está mal, pero me preguntaba si tendría que abrir otros diez blogs para no confundirme más y mantener el orden compulsivo: el de anécdotas inofensivas, el de anécdotas con sentido, el de amo a la humanidad, el de cómo me quiero y me acepto, el de mis lecturas y reflexiones intelectuales trascendentales, el de soy adicta a la tele, el del pasado el Tiempo la Memoria, el de los traumas, el de las fotos venideras, el de cómo es profunda la ropa y Simmel y Eco y el cuerpo y la hermeneutica, el de la historia familiar…

Ay no, mejor me quedo con este, total, que siga siendo de todo y de nada y que siga cumpliendo con su vital, créanme, vital función. Escriba sobre el tema que sea, el título me recordará que se trata de decir lo que siento y lo que soy (?¡), sin miedo. A veces será equis, a veces será de qué pena qué horror de persona soy, y a veces será bonito.

Mi estómago me lo agradecerá.

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Una respuesta a Identidad y otros enigmas

  1. Lear dijo:

    Yo apoyo el cambio, porque no es lo mismo la identidad de los enigmas que los enigmas de la identidad. Salud.

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